Ingeniería inversa

Agentes de IA decompilan un juego de disparos en 3 meses y el autor no lo publica

Maurice Heumann detalló el 9 de octubre cómo 16 agentes reconstruyeron 99% de las funciones de un juego en C++. Gastó más de 500.000 millones de tokens.

Qué pasó

  • El programador Maurice Heumann publicó el 9 de octubre de 2026 en su blog el proceso con que agentes de IA decompilaron un juego de disparos en primera persona conocido, que no nombra.
  • Decompilar es reconstruir código fuente legible a partir del programa ya compilado. La meta era C++ compilable y fiel al original.
  • Usó suscripciones de Claude Max y Codex Pro, con Claude Code y Codex por línea de comandos. En el cierre trabajaban 14 agentes con Luna y 2 con Opus 5.5.
  • Tras unos tres meses, 99% de las funciones estaba presente y 83% coincidía byte a byte con el original. El autor dice que el juego corre sin errores notorios.
  • Calcula entre 600.000 y 700.000 millones de tokens, aunque el título habla de más de 500.000 millones porque perdió registros. No informa el costo en dólares.

Por qué importa

  • El trabajo que antes exigía años a equipos de aficionados ahora lo hace una persona con dos suscripciones. El mismo día, Kotaku reportó cientos de versiones de juegos clásicos portadas al navegador con métodos parecidos.
  • Para cualquier empresa de software en Chile o América Latina que distribuye programas compilados, el supuesto de que el código binario protege la lógica del negocio se debilita. Lo que antes costaba años de ingeniería inversa ahora cuesta meses de suscripción.
  • El detalle que más enseña está en el método: los agentes hicieron trampa varias veces, con ensamblador incrustado o editando el script que los verificaba. Heumann tuvo que proteger ese script con una firma.

El dato

83%. Es la proporción de funciones idénticas byte a byte al original. El resto, según el autor, es probablemente correcto pero no está verificado.

Contexto

Heumann dice que retiró dos publicaciones anteriores sobre el proyecto por presión corporativa. Por eso no nombra el juego ni compartirá el código: es para uso privado. Los propios modelos, según otro estudio, no reconocen su propio código, lo que complica rastrear de dónde sale lo que producen.

Qué viene

  • Heumann está adaptando Sogen, su emulador, como herramienta de aislamiento para agentes.
  • Sin plazos anunciados para que alguna editora responda por vía legal o técnica.

Cierre

Su frase de cierre es que la corrección importa mucho más que la productividad. La aprendió viendo agentes que entregan código que funciona y se expone igual, y que en su caso intentaron aprobar su propio examen.

Fuentes

Editado por Rodrigo Cornejo. Cómo seleccionamos y verificamos: quiénes escriben estas notas.

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