Qué pasó
- Un estudio longitudinal publicado en Current Biology el 15 de octubre de 2026, y reseñado por Nature el 23 de octubre, siguió el sueño de comunidades toba/qom del norte de Argentina entre 2012 y 2024.
- Incluyó grupos rurales que recibieron electricidad después de 2016 y grupos semiurbanos que ya la tenían. Los investigadores registraron más de 12.000 episodios de sueño de 156 participantes con actígrafos, unos sensores de muñeca.
- Ambos grupos retrasaron su horario de sueño cerca de una hora. Los participantes de las comunidades rurales perdieron 35 minutos de sueño en el curso de una década.
Por qué importa
- Se suele asumir que la luz artificial y la tecnología digital retrasan y acortan el sueño, pero la evidencia longitudinal directa es escasa. Este estudio midió el cambio mientras ocurría.
- El periodo incluyó primero la llegada de la electricidad y, en años recientes, la expansión de internet y los teléfonos inteligentes.
- Según los autores, esos dos factores no bastan por sí solos para explicar el retraso del horario, lo que apunta a procesos más amplios de modernización y aculturación.
El dato
35 minutos. Sueño que perdieron por noche los participantes de comunidades rurales en una década de seguimiento.
Contexto
El equipo es de la Universidad de San Andrés y el Conicet en Argentina, con la Universidad de Washington. Entre los autores están Leandro Casiraghi, Diego Golombek y Horacio de la Iglesia. Los autores presentan el caso como un paralelo actual de los cambios de sueño que se cree acompañaron a la industrialización. Los ritmos circadianos se vinculan con la salud mental en otros trabajos, como el subtipo circadiano de depresión que halló Sydney, y el uso de tecnología con el bienestar en el estudio de un año con compañeros de IA.
Qué viene
- Los resultados sirven de referencia para comunidades que recién empiezan a usar electricidad e internet.
- Queda por separar qué parte del cambio corresponde a la luz, a las pantallas y a otros cambios de vida.
Cierre
Una década alcanzó para que el sueño de estas comunidades se pareciera más al de una ciudad. La historia biológica de las Américas se reconstruye también con colecciones, como el ADN de museos que ubica en el Caribe el origen de las lechuzas. Y la conducta que cambia tras una experiencia se observa en macacos que evitan comida contaminada.
Fuentes
- Current Biology — Longitudinal study of Toba/Qom communities reveals delay and shortening of sleep in real time (15 de octubre de 2026; resumen leído en PubMed)
- Nature — Sleep declines in rural communities after electricity arrives (23 de octubre de 2026)
- Imagen de portada: Shixart1985, CC BY 2.0, vía Wikimedia Commons
Editado por Rodrigo Cornejo. Quiénes escriben las notas




